Una boda en S’Olivaret
La boda de Ángela y Luis en la finca S’Olivaret fue de esas jornadas que uno recuerda de principio a fin. Llegamos por la mañana, justo a tiempo para vivir los preparativos, cuando la emoción todavía se mezcla con los nervios y cada detalle empieza a tomar forma. Desde el primer instante se notaba la ilusión en sus miradas y la complicidad con sus familias y amigos.
Junto a mi equipo de Jaume Forner Fotografía y Vídeo, acompañamos a la pareja durante todo el día, desde los momentos más íntimos hasta la fiesta final. Nuestra idea siempre es la misma: estar presentes, pero sin interrumpir; narrar con imágenes lo que realmente sucede para que, al ver las fotos o el vídeo, revivan la boda tal cual la vivieron.
La finca, con su carácter mallorquín y su entorno de montaña, aportó el escenario ideal para un día lleno de emociones. Tras la ceremonia, llegó uno de los momentos más especiales: el tardeo. La luz de la tarde y la música crearon un ambiente distendido, perfecto para charlar, reír y brindar sin prisas. Y cuando cayó la noche, la celebración se transformó en pura fiesta con la energía de Tià DJ, que hizo que la pista de baile no se vaciara hasta el final.
Fue un día intenso y emocionante, de esos en los que acabamos cansados pero felices, con la sensación de haber sido testigos de una historia irrepetible. Para mí y para mi equipo, un honor poder acompañar a Ángela y Luis en un día tan especial y transformarlo en recuerdos que permanecerán siempre.
































































































































